Desde el principio se trata de adaptar la vivienda a las condiciones extremas de Dhaka, utilizando tecnicas tradicionales. Se trata de desarrollar una vivienda que proteja de las altas temperaturas mediante una sucesión de capas que filtran la luz.
Se busca una vivienda muy bien iluminada pero que trate la luz para proteger a sus inquilinos. La luz traspasa toda la vivienda hasta que llega al pasillo central del bloque.
Estas membranas filtradoras de luz se disponen por toda la vivienda adaptandose al mobiliario, es decir que la mayor parte del interior de la vivienda está fabricada con mallas de yute que consiguen distintas opacidades mediante su forma y su patrón de repetición.
En la fachada se encuentra la capa más densa que es la primera barrera que encuentra la luz. En el espacio común, todo el mobiliario esta realizado mediante redes de yute y tranzados de mimbre, objetos rígidos.
La siguiente barrera es la cortina que separa el espacio común de las habitaciones. Esta membrana no tiene que proteger tanto de la luz, sino que cumple una función de privacidad:permitir el paso de la luz del exterior al interior, pero no al revés.
Se crea un pasillo central para permitir que la luz llegue hasta el fondo de la vivienda. Este juego de membranas no solo tiene que permitir el paso de la luz, sino que además debe asegurar una buena ventilación cruzada, al igual que protección ante las fuertes lluvias. La fachada cuenta con un cerramiento fabricado con red “atrapaniebla”. Este material facilita la condensación por las mañanas y protege de la lluvia. Esto significa que además de recoger agua, la fachada se convierte en un elemento de climaticación natural, que gracias al agua, conseguirá que el aire que pasa a la vivienda disminuya de temperatura. Por el pasillo de la unidad de habitación se llega a la entrada de cada vivienda, que está ligeramente escondida. Al lado de la entrada se situa la toma de agua de la vivienda que cumple una parte de las necesidades básicas de aseo. Por el pasillo central se accede al espacio común y este da paso a las habitaciones.
La estructura consiste en una malla tridimensional de perfiles de bamboo que rigidiza todo el conjunto. Esta malla se crea a partir del diagrama de voronoi, que debido a su crecimiento orgánico permite una gran variedad de disposiciones espaciales.
En cada nudo de la malla hay anclajes verticales a cada lado. Gracias a estas piezas, se conforma todo el espacio interior de la vivienda al gusto del usuario. Se atan cuerdas de forjado a forjado que servirán de guías para separar estancias.
Todos los muebles de la vivienda son mutifuncionales, ya sean redes colgadas del techo, o soportes rígidos de mimbre.



