Uno de los principales problemas de la zona es el aislamiento y la total desvinculación con el resto de la ciudad. No solo se trata de una tipología de vivienda y una clase social diferente de la de los alrededores, sino que la zona está físicamente separada del resto de la ciudad por un río y el único nexo con esta es un puente sin asfaltar y una red de transporte uvial organizada por los propios habitantes del slum.
En el slum destacan 5 vías con la misma dirección que parecen organizar toda la trama urbana. Si alargamos estas vías hacia el este, llegan a coincidir con las calles del otro lado del río. Uno de los objetivos de la propuesta es establecer una comunicación entre las dos zonas siguiendo la dirección de estos 5 ejes mediante una red de transporte uvial bien organizada.
Por otra parte, la propuesta trata de conservar la fuerte relación social, basada en una colaboración por parte de todos los habitantes. El barrio funciona como una gran comunidad, en la que todos ayudan a todos.
Para no perder este intercambio social tan potente, es necesario que el barrio siga funcionando igual que lo ha hecho desde su creación, por lo que todos los sistemas urbanos propuestos tomarán siempre como punto de partida la relación directa entre los habitantes.
Se pretende rehabilitar las viviendas unifamiliares existentes, transformándolas en pequeños bloques de vivienda colectiva. Para ello, en primer lugar se agrupan las viviendas de la forma más sencilla posible en planta (de 2 en 2 o de 3 en 3) y se aumentan en altura estos bloques para que puedan albergar más viviendas y un programa que las abastezca. De esta forma se dobla el número de viviendas existentes y se les proporciona un programa mínimo para su funcionamiento.




